martes, 15 de mayo de 2018

TRATAMIENTO de la HIPERHIDROSIS SUDO EN EXCESO ¿QUÉ PUEDO HACER?

El cuerpo humano produce normalmente sudor para regular su temperatura. Y para ello cuenta con unos cinco millones de glándulas sudoríparas.

Ante estímulos como el calor, el ejercicio o el estrés, se origina una orden en el cerebro, que es transmitida por el Sistema Nervioso Simpático a nuestras glándulas exocrinas, para que produzcan sudor.

Sin embargo algunas personas, producen sudor de forma constante y excesiva, incluso en ausencia de estos estímulos. Es en estos casos en los que nos debemos plantear si estamos afectados de una HIPERHIDROSIS.

Es el nombre que la medicina da a la sudoración excesiva.


Exceso de sudoración


Su diagnóstico es clínico y es el propio paciente el que se diferencia del resto, observando que suda profusamente sin motivo aparente y en forma desmesurada para lo considerado normal.

La hiperhidrosis es una alteración que condiciona una intensa afectación del estado psíquico de la persona que lo sufre y que dificulta sus relaciones sociales, tanto como su actividad profesional.
La presencia de sudoración excesiva hace que la piel esté mojada, traspase la ropa especialmente en las axilas y se produzca olor desagradable por la descomposición del sudor.
Todo esto contribuye a alterar la imagen corporal de la persona y generar el estrés psicosocial que sufren los pacientes con hiperhidrosis.

Hay que diferenciar entre las distintas causas que motivan esta sudoración excesiva.
La hiperhidrosis primaria se da principalmente en las palmas de la mano, axilas, frente y planta de los pies.
Su causa no es conocida, pero se sabe que está relacionada con una hiperactividad de las fibras simpáticas y un aumento de la respuesta periférica sudomotora, lo que condiciona una sobreactividad de las glándulas sudoríparas.
Tiene tendencia a afectar a varios miembros de la familia y una incidencia en la población joven entre el 0,1 y 0,3%.

Pero podemos observar también hiperhidrosis como fenómeno secundario a otras patologías: el hipertiroidismo, la obesidad, la menopausia, el embarazo y algunos tumores pueden originar entre otros síntomas, la aparición de una sudoración excesiva y generalizada, generalmente de predominio nocturno.

Diferenciar entre ambas es clave para instaurar el tratamiento mas adecuado, por lo que la Dra. Carlota Hernández nos recomienda consultar a un especialista médico en caso de sufrir estas molestias.
Para la hiperhidrosis leve, los antitranspirantes comercializados en forma de pomadas con sales de aluminio, pueden ser suficiente y son el primer paso.
Se pueden aplicar directamente o emplear dispositivos de iontoforesis que permitan una mejor absorción de estos activos.

Pero si el problema persiste, es el momento de plantearse otras técnicas y en Arts Médica, nos decantamos por el uso de la toxina botulínica, que se ha demostrado eficaz y segura para el tratamiento de esta patología, convirtiéndose en la opción preferida por los profesionales médicos, dejando la cirugía solo para los casos más graves y/o resistentes.

Basado en microinyecciones de toxina botulínica, se produce una relajación del músculo liso de la glándula sudorípara apocrina, que deja de producir sudor, siendo en la actualidad un tratamiento de primera línea, contra la sudoración excesiva.
La toxina actúa a nivel de las terminaciones colinérgicas de los ganglios simpáticos que inervan las glándulas sudoríparas, consiguiendo detener la producción del sudor durante un tiempo que oscila entre 6 y 9 meses.

Su aplicación es rápida, sencilla y muy segura, por lo que se convierte en un tratamiento muy demandado y altamente satisfactorio. Con un tratamiento contra la sudoración excesiva, en 30 minutos, conseguirás eliminar el sudor durante 6 a 9 meses.

Su efecto es muy notable y comienza a notarse en 2-3 días tras la administración del medicamento. Sin efectos secundarios, ni complicaciones, es especialmente efectivo en el tratamiento del sudor en las axilas, pero también lo es para eliminar el sudor de la frente, manos y pies.

La incorporación del paciente a sus actividades cotidianas es inmediata, y la mejoría de los síntomas muy notable, por lo que el paciente tratado ya no tiene motivo para sentirse inseguro por la excesiva sudoración. Siendo el tratamiento igual de efectivo para hombres y mujeres.

Dra. Carlota Hernández Sanz

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