lunes, 5 de marzo de 2018

DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA

El próximo jueves 8 de marzo celebramos el Día de la Mujer Trabajadora y la Dra. Carlota Hernandez Sanz, ha querido recuperar algunas reflexiones ya realizadas con anterioridad, que en un día como el de hoy merecen ser recordadas.

Son muchos y significativos los logros alcanzados por nuestro colectivo, el de las mujeres, en los últimos tiempos, no hay duda. Sin embargo observamos con preocupación que en el camino recorrido, el precio pagado por muchas de nuestras semejantes es más alto de lo que podemos y debemos permitirnos. 
No nos referimos solo a la renuncia a nuestra vida familiar, a nuestra maternidad, a nuestra intimidad o al cuidado de nuestras emociones.
Venimos detectando en muchas de nuestras compañeras, pacientes, amigas y familiares, un aumento significativo de patologías históricamente relacionadas con el sexo masculino: hipertensión, dislipemias, patología cardiovascular, alopecia, disfunción sexual,... .


Día de la mujer trabajadora



Si buscamos el porqué de este hecho, nos encontramos inicialmente con la adquisición por parte de muchas de nosotras, de hábitos alimenticios, horarios, y conductas típicamente masculinas, que favorecen la aparición de estos síntomas.
Pero cuando hemos profundizado un poco más en el estudio de estas pacientes y las hemos relacionado con sus progenitoras, muchas de ellas también incansables mujeres trabajadoras y la mayoría aun pendientes de su jubilación en el ámbito de las labores domésticas, nos encontramos con una diferencia extraordinariamente significativa. El abordaje que de sus tareas hacían, era respetuoso y compatible con su particular y diferenciada biología y psicología, con su sexo femenino.

Seguramente muchas de nuestras madres y abuelas eran capaces de manejarse con comodidad y naturalidad en el terreno de las emociones, sin miedo al que dirán, ni vendas en los ojos o la boca a la hora de reconocer, nombrar y legitimar las emociones que sentían y percibían en sus congéneres. Nuestra generación sin embargo, tiene miedo a expresarlas para no parecer poco profesional.

Además, la naturaleza nos ha “premiado” con unas particularidades biológicas que nos hacen mas resistentes a las enfermedades y que confieren a las de nuestro sexo una mayor esperanza de vida: 85,6 años para la mujer española frente a los 80,3 años de los hombres.
Este hecho, que quizás durante algún tiempo pudo haber quien atribuyera a unas condiciones laborables mas favorables o a un estilo de vida mas sosegado y tranquilo en la confortabilidad del hogar, hoy en día se sabe que poco tiene que ver con eso y que se debe fundamentalmente a los estrógenos, esa hormona característica de las mujeres que explica el porqué de su mayor longevidad y su menor morbilidad frente al varón.

Pues bien, este preciado aliado aparece en nuestras investigaciones en tasas cada vez mas bajas en muchas de nosotras y a pesar de su indiscutible importancia para disfrutar de una mayor y mejor calidad de vida, son pocos los médicos que nos ocupamos de su detección y tratamiento restitutivo.

En Arts Médica nos gusta implementar pautas dietéticas y tratamientos farmacológicos en mujeres que presenten cuadros de menopausia antes de los 50-55 años y en aquellas todavía en edad fértil, como tratamiento antioxidante y antienvejecimiento. Y optamos por solicitar analíticas hormonales a nuestras pacientes, ante un descenso en el rendimiento o un cansancio crónico o en pacientes con dificultad para perder peso.

Y el porqué aún está por determinar, todavía queda mucho por hacer en el campo de la investigación.
Lo que sí sabemos es que debemos aspirar a la plena equiparación desde luego, pero conociendo y respetando nuestras particularidades biológicas y psicológicas.
No debemos pensar que para ocupar un puesto de alto ejecutivo tenemos que comer como lo haría un varón, por que nuestro metabolismo es diferente. Ni podemos plantearnos la jornada laboral como la de un compañero de sexo masculino, pues nuestros ritmos biológicos son distintos. No es aconsejable aislarse emocionalmente cuando tratamos de conseguir el éxito. Ni podemos dejar de sentir para alcanzar nuestras metas. Porque de hacerlo, enfermaremos y ya sabemos que la salud es condición básica para la felicidad.

Debemos luchar por alcanzar nuestros sueños pero haciendo uso de nuestras herramientas: una biología de primera que nos dota de mayor resistencia neuroinmunoendocrina al stress, una psicología de integración que nos permite empatizar y generalizar y un “alma”, cuyo potencial aun desconocido para la mayoría de nosotros, nos permitirá sin duda alcanzar los objetivos que nos propongamos.

Desde Arts Médica animamos a todas las mujeres a continuar con el proceso de equiparación e igualdad emprendido y desde nuestra clínica seguiremos aportando nuestro grano de arena con nuestra labor de investigación, cuidado y atención de nuestras pacientes, pero no lo hagamos desde el modelo masculino, tan lejano y desadaptativo, tan poco respetuoso con nuestra naturaleza, consigámoslo gracias a nuestra particular, maravillosa y propia biología. Respetemos nuestro cuerpo, reconciliémonos con nuestras emociones y ganaremos vida.

¡Muchas gracias!       



Dra. Carlota Hernández Sanz

No hay comentarios:

Publicar un comentario